No pregunten porque, pero el fin de semana pasado vi La bella durmiente de Disney. Es curioso como uno recuerda las cosas de niño. Yo recordaba la película como una bella historia de amor y mucha aventura, con un valiente hombre enfrentándose a un dragón y a muchos demonios. Esta vez vi algo diferente.
Ahora pienso,¿Que demonios estaban pensando? Tenemos una linda princesa recién nacida. Una mujer que al casarse con el hijo del mejor amigocho de su padre gobernarán el reino mas grande e importante sin duda es algo que no debe tomarse a la ligera. Una mujer así necesitará muchos talentos y habilidades. Afortunadamente 3 lindas hadas madrinas aparecen y le dan a la infanta lo que cualquier gobernante necesita: belleza, buena voz y un sueño pesado.
La astucia de las 3 hadas no termina ahí. Pronto se les ocurre que la mejor manera de formar a una futura reina es refundirla en un bosque para que aprenda a cortar fresas. Porque una niña que se mantiene alejada de todas las personas excepto de tres locas chifladas seguro se convertirá en una gran persona, no? No es de sorprender que quiera casarse con el primer sujeto que le cante bonito en el bosque. Yo también me hubiera ido con quien sea si tuviera que lidiar con esas tres!
Y hablando de cantar bonito. Está bien que a los 16 las niñas sean enamoradizas, pero querer casarse después de 5 minutos de cantos cursis? No me parece que las tres chifladas le hayan inculcado mucha moral a la jovencita. Afortunadamente el príncipe Felipe era un caballero, pues si no ya podrían haberse olvidado del vestídito blanco para la boda.

¿Inocente? No lo creo
La fuerza de voluntad e inteligencia de Aurora también me impactó. Menos tardaron sus chaperonas aladas en salir del cuarto que ella en caer redondita en la trampa de la malinterpretada Maléfica (de ella hablaré mas tarde).
Pero nos estamos centrando demasiado en un personaje que no tiene mas de 10 lineas en toda la película. El resto de los personajes son también una muestra de aplomo, prudencia y sabiduría.
El rey flaco, padre de Aurora, por ejemplo (no recuedo el nombre de cada uno). Dejar ir a su hija recién nacida con una triada de maniáticas que decidieron toda la vida de la niña en una conversación de 5 minutos no fue sin duda su mejor elección. Lo bueno es que su buen corazón y su esperanza de que dentro de 16 años su hija la adore por el buen padre que fue compensan por todo.
¿Pero que tal su amigo, compadre y confidente el Rey gordo?¿ No le dijeron que hay que enseñarles a los hijos a ganarse la vida? ¿Porque hacer que su hijo trabaje cuando puedes darle a la próxima pareja tres mansiones, sirvientes y una cuna de oro solo por su linda cara? No me sorprende que Maléfica haya querido evitar el matrimonio a toda costa. Sin duda hubiera echado a perder a los dos tórtolos.
El príncipe Felipe me cae mejor. Es un sujeto que dedica su vida a pasear en su caballo, cazar y seducir a mujeres menores e inocentes en el bosque donde nadie pueda verlo. Que no me hable de ‘Amor a primera vista’. Ese recital del sueño ideal estaba más ensayado que las frases de cariño de una prostituta a sus clientes. Pero por supuesto, como es el príncipe puede hacer lo que quiera con una dulce niña sin que nadie le diga nada.
Lo cual me lleva al último persona del que quiero hablar: Maléfica. Esta buena mujer es la única en la película con un destello de sentido común. No solo se opuso desde el inicio al perverso plan de matrimonio que los reyes tenían para sus hijos, también protegió a la princesa intentando mantenerla alejada del Don Juan de Felipe, que no estaría feliz hasta acabar con cualquier asomo de honor que pudiera tener nuestra facilota princesa.
Piénsenlo. Maléfica es una mujer inteligente, poderosa, elegante, independiente y poderosa (sí, de nuevo). Sin duda nadie querría que Aurora siguiera su ejemplo. Mejor pongámosla al cuidado de mujeres provincianas incapaces de hacer algo sin ayuda de sus varitas. Esta dependencia es además una clara metáfora sobre la dependencia que una mujer debe tenerle a su hombre para poder hacer algo útil (varita-hombre, no hace falta explicarlo).

Una mujer adelantada a su tiempo
Desgraciadamente al final las cosas no salen como uno hubiera querido. Felipe logra hacerle coco-wash a la princesa, no sin antes destruir un lindo jardín que Maléfica había plantado junto al castillo. Las hadas, las verdaderas culpables de todo, podrían haber sido castigadas por su negligencia, pero fueron cautelosas y encubrieron su fracaso durmiendo a cualquier testigo que pudiera dar cuenta de sus acciones.
Afortunadamente no hay suficientes hadas madrinas para darles ‘regalos’ a todas las recién nacidas.

Una de las últimas escenas, cuando el depredador da con su presa


